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Hi-Fi
útil
Cómo probar los altavoces de un equipo de audio
Diego Chiacchio (info.audiohiend@gmail.com)
¿Qué
es el ruido blanco y cúal es la fuente del mismo? Simplemente
es el ruido que se escucha al azar entre dos frecuencias de
radio. Este ruido al azar posee características en su espectro
y en el tiempo que no tiene la música, incluso cuando ésta
esté muy bien grabada.
La música está variando en amplitud y en frecuencia de manera
constante. Supongamos que alguien tratara de hacer una evaluación
con música. La prueba consistiría, por ejemplo, en reproducir
un CD de audio (lo que llamaremos fuente de sonido A) y a
la vez grabar esta música (y así obtener la fuente de sonido
B), para luego comparar la grabación (fuente B) con el sonido
del CD original (fuente A). Al tratar de realizar una comparación
entre las dos fuentes sonoras la prueba de evaluación se convertiría
en una experiencia frustrante. Sin embargo, el ruido blanco
que se escucha al azar siempre se percibe de una manera uniforme.
En una prueba entre A y B hecha con ruido blanco al azar,
se puede emplear el silbido que se escucha entre dos estaciones
de FM o el que se recibe al sintonizar un canal de televisión
por el cual no se efectúan transmisiones. Desde luego, también
existen en el mercado discos de prueba que contienen este
ruido o el mismo se puede crear con aparatos generadores de
señales.
Además de que el ruido blanco le facilita realizar una evaluación
precisa en los componentes electrónicos de grabación, el mismo
también le será útil para determinar la condición del sistema
de altavoces. Aunque este tipo de prueba no le permitirá determinar
de una manera concreta y absoluta el rendimiento de los altavoces,
por lo menos sí le permitirá detectar diferencias entre un
par de altavoces. Estas diferencias no se hacen evidentes
ordinariamente cuando se está reproduciendo la música. En
la mayoría de los sistemas de altavoces para un sistema estereofónico
se presumen que ambas unidades sean idénticas. No obstante,
en la práctica es probable que ambos no suenen tan parecidos
el uno al otro como se supone. Para verificar esto, reproduzca
una señal de ruido blanco mientras hace comparaciones entre
los dos altavoces de un par esterofónico. Esta prueba se realiza
de la siguiente manera: ponga los controles de tono del amplificador
o del receptor en neutral, y cerciórese de que la señal de
entrada sea la misma en cada altavoz, colocando en "mono"
el control de mono/estéreo. Entonces escuche simultáneamente
la señal de ruido en el altavoz izquierdo y en el derecho.
Con toda seguridad encontrará que los sonidos provenientes
de cada altavoz son muy diferentes. Como quiera que las características
del cuarto de música y el arreglo de los muebles afectan la
forma en que se escucha el sonido, separe los altavoces de
las paredes y colóquelos aproximadamente casi juntos en el
centro de la habitación, y siéntese a escuchar a la misma
distancia de cada uno. Cuando se escucha de muy cerca, los
altavoces pudieran percibirse muy diferentes el uno del otro,
debido a los efectos del campo corto. De manera que lo mejor
consiste en sentarse lejos de los altavoces (a la misma distancia
a que normalmente escucha la música), por lo que otra persona
deberá auxiliarle para que vaya alternando la señal con el
control de balance del altavoz izquierdo al derecho y viceversa.
Con la señal de ruido, probablemente los altavoces no se escucharán
tan iguales como cuando escucha música contenida en un CD,
pero tampoco deberán sonar de una manera tremendamente diferente.
Cualquier diferencia notable pudiera ser atribuida específicamente
al amplificador o receptor, si los controles de tono para
el canal izquierdo y el derecho no están sincronizados debidamente.
Otro factor también pudiera ser el propio control de volumen
de cada altavoz. Muchas veces sucede que los controles para
los sonidos graves y los agudos no están ajustados de manera
idéntica, por lo que el sonido que reproducen es diferente.
Un simple ajuste de estos controles deberá balancear los espectros
de las frecuencias, de modo que desaparezcan las diferencias.
Si las diferencias persisten, intercambie los cables colocando
el correspondiente al canal derecho en el altavoz izquierdo
y viceversa. Mentalmente identifique la clase de diferencia
que escucha entre el par de altavoces (tal vez un agudo más
penetrante en el izquierdo). Si la diferencia continúa en
el mismo altavoz, habrá determinado que el problema no es
electrónico, sino del altavoz. Pero si ahora se escucha el
agudo más penetrante en el altavoz derecho, la prueba le dice
que el problema es del amplificador o del sintonizador.
Puede obtener la señal de ruido utilizando un generador
de tonos. Descargue el software AUDIO TEST BENCH desde
nuestra página de herramientas
de medición de audio.
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